Primero fue el “Ah”. Luego llegó el Torón.
El nombre salió como salen las buenas ideas: buscando algo que tuviera fuerza, carácter y un poco de desmadre bien puesto.
El “Ah” es la sorpresa. Ese momento en el que alguien prueba el tequila, levanta la ceja y suelta: “Ah, ¿’tá bueno, no?”
El “Torón” viene del toro grande.
Bravo, noble, colorido y con presencia.
Ah Torón es eso: sorpresa de entrada, carácter en el trago y un toro que no necesita gritar para hacerse notar.
No venimos de una historia inventada.
Venimos de Tequila.
No vamos a contarte que una receta secreta apareció en un baúl, ni que un bisabuelo le habló al agave bajo la luna.
AH Torón no necesita disfrazarse. Nacimos en Tequila, Jalisco, con una sola obsesión: que un tequila accesible sepa como debe saber.
Buen tequila. - Buen precio. - Sin trampa.
Eso es lo que somos. Y lo demás, mejor que lo diga el trago.
Torón es el que da la cara.
Torón es el carácter de Ah Torón hecho imagen: bravo, noble, colorido y directo. Es el que aparece en la botella para decirte, sin decir demasiado, que esto no viene a verse igual que todos.
Tiene patrón de piña de agave en el cuerpo porque lo que trae adentro sí es de verdad.
No presume. No empuja. No se pone intenso.
Llega, se queda en la mesa y la reunión arranca sola.
No nacimos para aparentar
Nacimos para abrirse.
El mercado está lleno de etiquetas blancas, botellas calladas y tequilas que parecen pedir permiso desde el anaquel.
Ah Torón no.
¿Lo quieres en tu barra, tienda o evento?
Escríbenos y te respondemos directo, sin formularios eternos. Trabajamos con bares, restaurantes, tiendas y distribuidores en todo México.